domingo, 10 de diciembre de 2017

Asesinato en el Orient Express (2017)



   FICHA TÉCNICA

Película: Asesinato en el Orient Express.
Dirección: Kenneth Branagh.
País: Estados Unidos.
Año: 2017.
Duración: 116 min.
Género: Intriga, drama.
Interpretación: Kenneth Branagh, Penélope Cruz, Willem Dafoe, Judi Dench, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Daisy Ridley, Josh Gad, Tom Bateman, Derek Jacobi, Manuel García-Rulfo, Leslie Odom Jr., Lucy Boynton, Sergei Polunin, Olivia Colman, Miranda Raison, Chico Kenzari, Ziad Abaza.
Guión: Michael Green (Novela: Agatha Christie).
Producción: Ridley Scott, Mark Gordon, Simon Kinberg, Judy Hofflund, Kenneth Branagh, Michael Schaefer.
Música: Patrick Doyle.
Fotografía: Haris Zambarloukos.
Distribuidora: 20th Century Fox.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Durante la primera noche de un viaje en el legendario tren Orient Express, en el cual viaja Hércules Poirot, se produce un asesinato. La resolución del culpable es especialmente difícil pues todos son sospechosos y la víctima tenía múltiples enemigos..
   LO MEJOR: Si hay director especialmente dotado para la adaptación de los clásicos literarios a la gran pantalla, ese es Kenneth Branagh. Y lo afirmo sin ninguna reserva porque es capaz de encontrar el equilibrio entre fidelidad al original, con el debido respeto a la fórmula tradicional; pero, a la vez, aporta novedades formales y un sentido actualizador necesario. Branagh hace todo un guiño al cine clásico, y más concretamente a ese género descendiente de las novelas de Agatha Christie, el “whodunit”, que dio lugar a adaptaciones de películas de complejos misterios. Es por eso que se acerca tanto a la versión del 74 de Lumet, cuidando extremadamente una puesta en escena elegante y se potencia una excelente fotografía en virtud de explotar convenientemente esos paisajes nevados a través de preciosas panorámicas aéreas. Pero a la vez, Branagh aporta esa innovación formal particular suya, sorteando en la medida que el argumento se lo permite, el tono teatral, introduciendo el movimiento de la cámara (solo hay que ver el plano secuencia de la estación de tren) y no manteniendo los encuadres estáticos. Además, saca a los personajes del escenario único de la versión clásica, el tren, es diversas ocasiones. La trama está minuciosamente bien hilada mediante una narración clara y fluida, con un excelente uso en el montaje de los flashbacks. Por tanto, el director no solo homenajea, sino que reinterpreta.
   Interpretación: Me ha encantado esta visión del personaje de Hércules Poirot, más cercana a Sherlock Holmes. Kenneth suele parecerme mucho mejor director que actor, pero aquí ha logrado equiparar el nivel de ambas habilidades. Su Poirot es más sarcástico, pero también sensible, obsesivo (con el equilibrio de las cosas) y de exquisitos modales. Entre los secundarios destaca sobresalientemente Michelle Pfeiffer, junto a su aportación en “Madre” confirma que ésto de actuar no se le ha olvidado para nada. El resto cumple correctamente. Johnny Deep, Judi Dench, Willem Dafoe, Derek Jacobi, incluso Penélope Cruz están a la altura. Y Daisy Ridley demuestra que no solo sabe sujetar un sable láser. Cuidado que aquí hay actriz.
   Escena (spoiler): El prólogo, con cierto aire cómico, es una de las licencias más apreciables que se ha tomado el director, realizando una presentación de Hércules Poirot que ya planta las bases del tipo de personaje que vamos a ver. La llegada a la estación y subida al tren, todo en un excelente plano secuencia con un larguísimo travelling pasando de un vagón a otro, ya nos dice que el uso de la cámara va a ser diferente que en la versión de 1974. Incluso se permiten el lujo de hacer algunas escenas más típicas de un thriller de acción, como el intento de huida y el alud, donde hasta hay efectos especiales de cierto calibre. La confrontación final donde se hace una excelente reconstrucción del asesinato recuerda claramente a la imagen de la última cena.
   LO PEOR: Es cine del que se hacía antes y gran parte del público se sentirá desconectada a un estilo que seguramente cataloguen de lento y que muy probablemente aburrirá a los amantes del cine actual. Pero si han visto alguna de las adaptaciones de Kenneth Branagh de obras de Shakespeare o Mary Shelley no pueden decir que no estaban advertidos.
   CITAS: "Cuando un hombre está en situación de tener enemigos, como usted dice, el asunto no se reduce a uno solo". “Lo imposible no puede haber sucedido; por tanto, lo imposible tiene que ser posible, a pesar de las apariencias”. “Es curiosa esta mezcolanza de desconocidos apretujados durante días sin nada más en común que ir de un lado a otro para no volver a verse”. “Percibo el mal en este tren”. “Si hay una asesinato, hay un asesino. Y está entre nosotros”. “Soy seguramente el mejor detective del mundo”.
   REFERENCIAS: El origen de la historia está en una de las novelas más populares de la escritora Agatha Christie, de la cual Sidney Lumet realizó una versión en 1974 y en 2001 se hizo otra para televisión con Alfred Molina como Poirot. Claramente lo dejan todo preparado para una secuela, que, sin duda, será “Muerte en el Nilo”.
   CONCLUSIÓN: 7’5. Branagh encuentra el equilibrio entre la fidelidad al clásico y la actualización formal. Es decir, homenajea y también reinterpreta.

  

jueves, 7 de diciembre de 2017

El cuento de la criada



   FICHA TÉCNICA

Título: El cuento de la criada.
Dirección: Reed Morano, Mike Barker, Kate Dennis, Floria Sigismondi, Kari Skogland.
País: Estados Unidos.
Año: 2017.
Duración: 60 min (10 episodios).
Género: Drama, ciencia-ficción.
Interpretación: Elisabeth Moss, Joseph Fiennes, Max Minghella, Yvonne Strahovski, Alexis Bledel, Jordana Blake, O.T. Fagbenle, Ann Dowd, Samira Wiley, Amanda Brugel, Edie Inksetter, Meghan Allen, Madeline Brewer, Jim Cummings, Simon Northwood, Gary 'Si-Jo' Foo, Grace Munro .
Guión: Bruce Miller, Ilene Chaiken (Novela: Margaret Atwood).
Producción: Margaret Atwood, Elisabeth Moss.
Música: Adam Taylor.
Fotografía: Colin Watkinson.
Distribuidora: Hulu y HBO.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras un golpe de estado, se instaura un régimen teócratico basado en el fundamentalismo religioso tradicional donde la mujer pasa a segundo plano y a servir tan solo como instrumento para la reproducción.
   LO MEJOR: Lo digo así ya de entrada, probablemente es la mejor serie de este año. Verdaderamente me ha producido un gran impacto y no solo por su dureza sino por su apabullante realismo a pesar de ser una distopía. Porque si es un cuento pero uno de terror. No de los buscan el susto fácil, no de fantasmas y posesiones. No, de los que infunden el miedo a que esa historia pueda hacerse realidad. De los que te hacen reflexionar sobre la sociedad en la que vives y meditar si el quebranto moral puede llevarnos a una involución ética que destape definitivamente la caja de Pandora del fanatismo. Es, por tanto, una serie necesaria, puede que incluso imprescindible, pero no ni mucho menos agradable, y si incómoda, que se disfruta desde la calidad pero no desde el argumento. Y aunque es evidente la ácida critica que hace del machismo y la misoginia, y que ésta es una temática central, no me parece el verdadero tema, de lo que va realmente es del fanatismo, y de alguna manera es de lo que hablan todas las distopías que retratan un régimen totalitario y autocrático, lleva al recorte de libertades y, por tanto, la marginación de un grupo y el agravio de ese sector. Se critica especialmente al fundamentalismo religioso representado en las sectas, a los que les implantan las leyes, que reprenden con violenta dureza pero quienes son los primeros en transgredirlas. La serie técnicamente es sobresaliente. La fotografía y la puesta en escena son exquisitas. Se juega enormemente con los colores, especialmente el rojo, en contraste con el verde, los grises y los azulados. Cada cual representa algo. Los flashblacks aportan siempre información, ninguno sobra, de hecho, son imprescindibles. Me ha llegado a cortar la respiración en muchos momentos por la enorme tensión.
   Interpretación: Cuando ví a Nicole Kidman en “Big Little lies”, pensaba que nadie la superaría este año. Pero en un par de episodios ya me dí cuenta que es, sin lugar a dudas, Elisabeth Moss la mejor actriz del año. Habría que hacerle un monumento por esta brutal y desgarradora interpretación, plagada de matices, de miradas, de  enorme expresividad y radicales cambios de registro. No es diez, es matrícula de honor. Pero, es que el resto del elenco femenino es de notable.  Especialmente, Yvonne Strahovski, sobre todo cuando comparte escena con Moss. Con papeles más cortos, Alexis Bledel (no tiene nada que ver con su rol en “Las chicas Gilmore”, Madeline Brewer (la trastornada Janine) y Anne Dowd rayan a gran nivel. Sin embargo, los papeles masculinos no están tan lucidos. Joseph Fiennes cumple pero nada más, no me llega a transmitir y Max Minguella no puede estar más frio/soso.
   Escena (spoiler): Hay tantas que es imposible recogerlas todas. Por decir algunas, el castigo al violador, el ojo de Janine, la manifestación rechazada a balazos, el parto de Janine, la ejecución de pareja de Deglen (Bledel) ante sus ojos, la rebeldía de ésta haciéndose con un coche y matando violentamente a un guardián, el castigo de Defred/June (Moss) por no quedarse embarazada, el intento de suicidio de Janine y la negación de todas las criadas a matarla por lapidación. Y todos los flashbacks que relatan por un lado el intento de huida del país de June y su familia, y los pasos dados para el golpe de estado, por otro. El final queda totalmente abierto a una continuación, aunque si deja claro algunas cosas.
   LO PEOR: Quien espere un ritmo atronador que ni lo intente. Es lenta y asi debe ser. Por otro lado, faltan muchísimas cosas por saber. Más  detalles del golpe de estado, la implantación del régimen, la reacción internacional, el destino de los personajes…. Necesita de una segunda  temporada como el comer.
   CITAS: “Mejor nunca significa mejor para todos. Para algunos siempre es peor”. “Uno sólo puede sentir celos de una persona que tiene algo que debería pertenecerle a uno”. “Contando, más que escribiendo, porque no tengo con qué escribir y, de todos modos, escribir está prohibido”. “Es sorprendente la cantidad de cosas a las que llega a acostumbrarse la gente si existe alguna clase de compensación”. “Sólo se puede pensar claramente con la ropa puesta”. “Estábamos dormidos y así es como pasó esto”."Estas leyes prohiben leer el libro que un día escribió".
   REFERENCIAS: El tema con el problema de la infertilidad tiene muchos nexos con “Los hijos de los hombres”, pero toma apuntes de muchas historias distópicas clásicas como “1984” o “Farenheit 451”. Otros detalles recuerdan a “Los Juegos del Hambre” (guerra civil) o “La ola” (autocracia)
   CONCLUSIÓN: 8’5. Esta temible y realista distopía probablemente es la mejor serie de este año.



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